Recuerdos olvidados

Texto publicado en la ERRR-Magazine: http://errr-magazine.com/recuerdos-olvidados/

Últimamente he adquirido la costumbre de mirar atrás y de encontrarme con recuerdos que pensaba olvidados.
Creo que es desde que volví, quizás desde un par de meses más tarde. Creo que parte de un deseo consciente en su origen, pero se está convirtiendo en algo cada vez mas común. Quizás sea también por las circunstancias, la inminente despedida, el cambio de fase, las preguntas clave que te enfrentan de pronto hacia ti misma, hacia quién eres realmente o quién quieres ser. Pero me pasa, me pasa en ciertas ocasiones que se han repetido últimamente.
A veces lo provoca el volver a un lugar al que hace realmente mucho tiempo que no iba. Otras es una palabra, o una frase, o un objeto que aparece de pronto quién sabe de dónde. A veces es una persona que pensabas perdida y que de repente toca a la puerta como si nada, como quien no quiere la cosa. Y entonces vuelve, entonces te ves. A veces son recuerdos no tan lejanos, pero a veces son recuerdos que pensabas que tu memoria infantil ya había olvidado. Hoy en el bar por ejemplo, no me ha costado nada recordar su nombre. Dani. Creo que no estaba ni siquiera en la primaria, juraría que estaba en párvulos aún. Él me enseñó su pito en el recreo, yo le enseñé mi vagina. Fue el primer pito que vi y reconocí como pito, la primera vez que realicé esa asociación. Eso era un pito, lo que ellos tenían y nosotras no. Pero me pasa, me pasa a menudo últimamente. De repente acude la imagen, a veces más clara e incluso larga, no sólo como una imagen, sino como un video, con duración y acontecimientos. Otras es solo la imagen, una imagen concisa, como si alguien hubiese tomado esa foto que no esta en el álbum pero que en cambio sí la ha recordado mi cabeza. Otras la imagen está más borrosa, la sensación es más como de presentimiento. De algo que intuyes pero de lo cual no sabes realmente qué es.  Hoy me he acordado de mi sueño al despertar, no me pasa tan a menudo. Ya lo he olvidado.
A ratos creo que no quiero mirar, no quiero ver. Creo que es porque de alguna forma se. Y no quiero, no quiero ver. A ratos no tengo claro que es lo que creo saber, cuando lo pienso me vienen dos respuestas opuestas a mi cabeza.

Mírame

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Mírame. Mírame y dime que vamos a estar juntos siempre, toda la vida. Mírame, miénteme. Dime que esto no va a acabar nunca, que será siempre perfecto, infinito. Que veré crecer tus arrugas, tu estómago aumentar. Que estarás ahí cuando se me caigan las nalgas, las tetas. Que estarás ahí para verlas caer, para agarrarlas con tus manos grandes, para apretarlas cuando nos gane la edad. Mírame y dime. Mírame y miénteme. Quiero que esto no acabe nunca. Quiero dormir en la misma cama contigo hasta el final de mis días y limpiarte la baba por las mañanas. Miénteme. No va a acabar nunca. Mírame, mírame siempre.

 

Texto publicado en la ERRR-Magazine: http://errr-magazine.com/mirame/
Imagen de dearclaudia

Noches memorables

Texto publicado en la ERRR-Magazine: http://errr-magazine.com/noches-memorables/

Te despiertas, aún puedes sentir todo el cansancio en tu cuerpo. La fiesta de ayer estuvo aburrida. Un par de calimotxos calientes, pipas, escaleras y mero deambular entre demasiada gente y mala música. Tú que te habías preparado para una de esas noches memorables en las que el maquillaje que con esmero te pintaste acaba todo corrido en la cara. Noches de labios ajenos y caricias sin nombre. Al final volviste a casa en actitud de derrota, ni siquiera un piropo. Ya de vuelta llamaste a tu novio para que te dijese un par de esos piropos que no te habían dicho en toda la noche a pesar de llevar tus shorts más cortos.
 

Hoy hace bueno. Que pocas ganas de todo. Me voy al pueblo que ya son horas.